¿Cómo elegir el mejor sustrato?

¿Cómo elegir el mejor sustrato?

Para disfrutar de unos buenos resultados en nuestros cultivos de interior o de exterior, de huerto, huerto urbano, de plantas medicinales, aromáticas o de jardín, es esencial disponer del mejor sustrato que implementaremos en nuestros contenedores y macetas. El sustrato cumple la función de sostener y alimentar a las plantas como sustituto natural del suelo.

Llamamos suelo, aproximadamente, solo a un 30 % de la superficie del planeta. No es mucho, ¿verdad? Sin embargo, resulta fácil comprobar cómo las plantas de cualquier especie y latitud, compiten por el mínimo espacio disponible para echar sus raíces en él. Pero, por pequeño y limitado que sea, el suelo ha de reunir una serie de características o propiedades básicas para que la planta pueda desarrollarse completamente. Estas características son: textura, nutrientes y un pH adecuado.

La cadena trófica que genera un buen suelo

En Meliflor somos conscientes de ello y reconocemos la importancia de que un buen sustrato contenga materia orgánica en su composición, ya que atrae a un sinfín de especies vivas: bacterias, hongos, protozoos, lombrices, insectos e incluso pequeños mamíferos. Estos se alimentan tanto unos de otros, como de los restos orgánicos de vegetales y animales ya descompuestos en el suelo, y algunos se asocian también, simbióticamente, con las raíces de las plantas. Otros solo contribuyen al mantenimiento de la red alimenticia subterránea. Como resultado de esta cadena trófica, las plantas pueden alimentarse a base de los nutrientes finales generados. Un ejemplo natural donde ocurre es en las turberas naturales, zonas de la superficie terrestre que son resultado de la descomposición y compactación de ingentes cantidades de materia orgánica. De estos lugares se extrae la turba que los fabricantes utilizamos en nuestras mezclas.

¿Cómo identificar un suelo sano?

Un suelo sano debe tener toda esta vida micro y macrobiótica, además de una textura determinada. Diversos estudios revelan que, en general, las raíces de las plantas se desarrollan de forma óptima cuando la tierra se compone de aproximadamente en un 50 % de partículas fijas (minerales y orgánicas) y en el 50 % restante de agua y aire. Comprensible si recordamos que las plantas solo pueden absorber nutrientes disueltos y que los organismos vivos subterráneos necesitan de oxígeno para vivir.

Para hacerte la vida más fácil tienes los productos de Meliflor, que combinan ricas mezclas orgánicas de turbas rubias y negras con proporcionadas cantidades de fibra de coco y perlita para conseguir esa textura saludable.

¡Deja de preocuparte por la salud de tu suelo!